¿El ciclo menstrual realmente afecta el rendimiento deportivo? Revisemos lo que dice la evidencia científica

Por Montserrat Rivera.
En los últimos años ha aumentado el interés por comprender cómo el ciclo menstrual influye en la salud y el rendimiento deportivo. Sin embargo, aún existe mucha desinformación, tanto entre las propias deportistas como entre entrenadores y profesionales de la salud.
Una reciente revisión científica publicada en el Journal of Science and Medicine in Sport nos entrega una conclusión importante: el principal problema no es el ciclo menstrual, sino la falta de educación sobre salud menstrual.
Como matrona, considero que este es uno de los mensajes más relevantes para quienes practican deporte, ya sea de forma recreativa o de alto rendimiento.
¿Qué buscó responder esta revisión?
Los autores reunieron y analizaron la evidencia científica disponible sobre tres grandes preguntas:
¿Qué saben realmente las deportistas sobre su ciclo menstrual?
¿Cómo influye el ciclo menstrual y el uso de anticonceptivos hormonales en el entrenamiento y el rendimiento?
¿Qué estrategias podrían mejorar la educación sobre salud menstrual en el ámbito deportivo?
En lugar de centrarse únicamente en aspectos hormonales, los investigadores analizaron también factores sociales, educativos y comunicacionales.
La salud menstrual va mucho más allá de menstruar
La Organización Mundial de la Salud define la salud menstrual como un estado de bienestar físico, mental y social relacionado con el ciclo menstrual.
Esto significa que no basta con "tener la regla". También es importante comprender:
cómo funciona el ciclo;
reconocer cuándo existen alteraciones;
saber cuándo consultar;
conocer cómo los cambios hormonales pueden influir en el bienestar físico y emocional.
Este concepto recibe el nombre de alfabetización en salud menstrual (Menstrual Health Literacy).
En otras palabras, no solo importa tener información, sino saber interpretarla y utilizarla para tomar decisiones sobre la propia salud.
¿Qué encontraron los investigadores?
Uno de los hallazgos más llamativos es que el conocimiento sobre salud menstrual sigue siendo bajo.
Las deportistas:
tienen dificultades para identificar las fases del ciclo menstrual;
muchas desconocen cómo reconocer alteraciones importantes;
pocas comprenden el funcionamiento de los anticonceptivos hormonales.
Pero el problema no termina ahí.
Los entrenadores también reconocen sentirse poco preparados para abordar estos temas y muchos profesionales de la salud deportiva consideran que su formación en salud menstrual es insuficiente.
Como consecuencia, la menstruación continúa siendo un tema del que se habla poco dentro del deporte.
¿El ciclo menstrual disminuye el rendimiento?
Esta es probablemente la pregunta que más interés genera.
La respuesta basada en la evidencia es: no existe una respuesta única para todas las mujeres.
La revisión muestra que:
algunas deportistas perciben una disminución de su rendimiento antes o durante la menstruación;
otras no experimentan cambios importantes;
algunas incluso sienten un mejor desempeño en determinadas fases del ciclo.
Cuando los investigadores analizaron los estudios disponibles, encontraron resultados muy variables.
Las principales razones son:
estudios con pocas participantes;
metodologías poco rigurosas;
dificultades para confirmar correctamente la fase del ciclo menstrual;
diferencias individuales muy importantes entre mujeres.
Por ello, actualmente no existe evidencia suficiente para recomendar modificar el entrenamiento únicamente según la fase del ciclo menstrual.
Entonces... ¿vale la pena registrar el ciclo?
Sí. Aunque todavía no exista evidencia para crear programas de entrenamiento universales según el ciclo, sí existe consenso en que cada mujer puede beneficiarse de conocer sus propios patrones.
Registrar aspectos como:
duración del ciclo;
intensidad del sangrado;
dolor;
cambios en la energía;
calidad del sueño;
rendimiento deportivo;
estado de ánimo;
permite identificar tendencias personales y facilita una atención médica más individualizada cuando aparecen alteraciones.
Los anticonceptivos hormonales también forman parte de la conversación
La revisión recuerda que muchas atletas utilizan anticonceptivos hormonales no solamente para prevenir embarazos.
También pueden emplearse para:
controlar síntomas menstruales;
disminuir el sangrado;
regular ciclos;
evitar menstruar durante competencias importantes.
Sin embargo, los autores destacan que aún existe poca evidencia de alta calidad respecto a cómo estos métodos afectan el rendimiento deportivo.
Esto significa que la decisión de usar un anticonceptivo debe ser individualizada y considerar objetivos reproductivos, síntomas, preferencias personales y antecedentes médicos, más que buscar un supuesto beneficio deportivo.
El verdadero problema: el silencio
Uno de los datos más preocupantes del artículo es que la mayoría de las atletas evita conversar sobre su menstruación con sus entrenadores.
Las razones son diversas:
vergüenza;
miedo a ser juzgadas;
considerar que es un tema incómodo;
creer que nadie podrá ayudarlas;
falta de confianza.
Este silencio puede retrasar el diagnóstico de trastornos importantes como:
amenorrea hipotalámica funcional;
síndrome de baja disponibilidad energética (RED-S);
alteraciones ovulatorias;
trastornos menstruales persistentes.
Y estas condiciones sí pueden tener consecuencias relevantes sobre la salud ósea, cardiovascular, reproductiva y metabólica.
¿Qué proponen los autores?
Los investigadores plantean un cambio de enfoque.
Más que obsesionarse con entrenar según una determinada fase del ciclo, proponen fortalecer la educación sobre salud menstrual en todos los niveles del deporte.
Entre sus recomendaciones destacan:
incorporar programas de educación menstrual para deportistas;
formar a entrenadores y equipos multidisciplinarios;
normalizar las conversaciones sobre menstruación;
crear espacios seguros para resolver dudas;
fomentar investigaciones de mejor calidad.
Mi mirada como matrona
Este artículo deja un mensaje muy claro: la menstruación no debería ser un tema tabú dentro del deporte -ni en ningún ámbito-.
Como matrona, creo que muchas mujeres han aprendido a normalizar síntomas que afectan significativamente su calidad de vida. Dolor intenso, ausencia de menstruación, sangrados muy abundantes o cambios importantes en el ciclo no deberían considerarse "parte de ser mujer", especialmente cuando impactan el entrenamiento, el rendimiento o tu calidad de vida. Se dice que la menstruación es el quinto signo vital para la mujer, porque es un indicador de bienestar en su totalidad, ya que las hormonas juegan un rol fundamental, basado en el descanso, nutrientes disponibles, estrés, etc.
Conocer el propio ciclo no significa limitarse por él, sino todo lo contrario: comprender cómo funciona tu cuerpo y entender que, no te sentirás igual durante todo tu ciclo, reconocer y entenderlo es vital para saber cuándo algo necesita evaluación profesional.
El desafío no consiste en adaptar a todas las mujeres a un mismo modelo de entrenamiento, sino en ofrecer una atención realmente personalizada, basada en evidencia científica y libre de mitos.
Conclusión
La evidencia actual muestra que todavía sabemos menos de lo que nos gustaría sobre la relación entre ciclo menstrual y rendimiento deportivo. Sin embargo, sí existe suficiente información para afirmar que mejorar la educación menstrual puede tener un impacto positivo en la salud, el bienestar y la experiencia deportiva de miles de mujeres.
Hablar de menstruación no debería ser incómodo. Debería ser parte natural del cuidado integral de la salud.
Referencia
McGawley K., Sargent D., Noordhof D., Badenhorst C., Julian R. y Govus A. Conocimiento sobre salud menstrual en los deportes: una reseña fundacional. Publicado en la Revista MHSalud (2025), traducción autorizada de Journal of Science and Medicine in Sport.

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